Gracias, Vetusta Morla. Crónica del concierto despedida de La Deriva en Madrid

El viernes 20 de Noviembre asistí al primero de los dos conciertos de Vetusta Morla que cerraban su gira “La Deriva” y  para disfrutar de su álbum 15.151, grabado precisamente en Barclaycard Center (Palacio de Deportes) de Madrid.

31

En esta ocasión para acceder al recinto fue un poco más complicado de lo normal debido a que la sombra de los atentados de París estaban aún muy recientes. Por este motivo, se retrasó el comienzo del concierto hasta las 22:30 sufriendo un retraso de 30 minutos de la hora prevista. La plaza de Salvador Dalí donde se encuentra el Barclaycard Center era una marea de camisas de cuadros y chupas de cuero formando una fila que daba varias vueltas sobre sí misma. Tal y como dijo Pucho “no hagamos más numerologías que ya teníamos demasiados números en la cabeza”. Solo os diré que colgaron el cartel de “sold out” para ambos días, 20 y 21. Vetusta Morla puede presumir de sus legión de fans que cada día parecen aumentar por miles, dejando pequeños a espacios como el Barclaycard Center.

3f4b4b93-8cda-4d5b-9344-daf3e503ec37Tras haber pasado los numerosos controles de seguridad, llegamos a la pista y Vetusta Morla sin perder ni un minuto cogieron sus instrumentos para tocar sus sencillos La Deriva y Golpe Maestro. La atmósfera del palacio empezaba a caldearse, y el público tomaba posiciones. No cabía ni un alfiler. Pucho nos dio la gracias por asistir y por seguir apoyando la música y más en estos momentos.

Vetusta Morla continúo con su setlist que coincidía en su mayor parte con el disco 15.151 grabado en mayo: La mosca en tu pared, Fuego, Lo que te hace grande, acompañadas por una estética muy pensada para la ocasión, sobre un telón proyectaban imágenes y palabras que nos evocaban un tiempo anterior; un tiempo de nostalgia cuando Vetusta comenzó con Un día en el Mundo. Se podría decir que están cerrando una etapa.

Los de Tres cantos son uno de esos grupos que en el escenario es donde se encuentra cómodos de verdad, es por así decirlo, su hábitat natural y se nota. Todo ello es para hacer participe al público, no sólo con los contoneos de Pucho si no con las fórmulas que utilizaron para sorprender al público, como por ejemplo, la repentina caída el telón dejando ver una pantalla a modo de ventana para si enfocar, en numerosas ocasiones, los rostros de un público extasiado. Lo que permitió a Pucho desaparecer del escenario para luego aparecer por la pantalla como si de un videoclip se tratara. Otra fórmula que utilizaron era cuando la canción iba alcanzando su punto álgido, apagaban las luces momentáneamente para luego volver a la canción con más fuerza.

8db23cba-e764-4bed-a54e-c6def84e5201

Nos brindaron la oportunidad de escuchar el disco de La Deriva tal y como se grabó, para ello se apoyaron en tres músicos armados con un saxofón, una trompeta y un trombón, irrumpiendo con mucho ritmo.

Los sentimientos estaban a flor de piel, y de repente un pequeño problema de sonido dejó, por unos instantes, sin voz a Pucho pero el público estaba demasiado entregado para parar sus gargantas que hacían retumbar el palacio (aún hoy se me pone la piel de gallina). Se saben cada sílaba como si de una oración se tratara, por lo que Pucho no tuvo problemas en retomar el testigo. Y entonces llegaron las primera notas y no nos hizo falta más para empezar a cantar: “Tras de mi una escena y diez mil frases que repetir…“. El público enloqueció, Vetusta lo sabía y nos daba donde más nos gusta, proporcionando a sus canciones nuevos arreglos por lo que era imposible que te movieras del sitio. Desde el primer minuto que suena el primer acorde te encuentras pegado al suelo como una mosca en la pared.

b8606ccb-eefd-4308-804f-effef46f994d

La voz de Pucho inunda el espacio dando forma a las melodías como ocurrió con Copenhague (una de mis favoritas). Las composiciones cobran vida, hace que todo tenga sentido. Por eso os digo, que Vetusta están en su elemento, convirtiéndose en gigantes en el escenario. Las canciones interpretadas por Vetusta te calan hasta los huesos lo que provoca que hasta chicarrones más grandes que yo se conmovieran. Tuvieron que salir dos veces por petición del público asistente, no teníamos la intención de irnos, queríamos más Vetusta, más Morla. El concierto con una duración de aproximadamente dos horas nos sabía a muy poco y el reloj ya marcaba las 00:30 y esto tenía pinta de llegar a su fin; pero no sin antes interpretar Puntos Suspensivos

2cde7d38-91f3-4af0-a9af-f21b40186068Vetusta Morla son actores dentro de una pequeña producción y como en una película se finaliza con los créditos, y así fue, proyectados  los nombres del todo el equipo que ha hecho posible este espectáculo.

Una vez más, nos han dejado con un buen sabor de boca y con ganas de repetir. Seguiremos navegando a la deriva a ver donde nos llevan estos madrileños.

Gracias, Vetusta Morla.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s